Se trata de uno de los dulces más valorados por su sabor, su aroma y su enorme aporte nutritivo. Siempre es puesto de ejemplo como uno de los dulces más saludables; pero, ¿por qué? ¿Qué propiedades tiene el pan de higo para ser considerado uno de los alimentos más recomendables para quienes quieran darse un capricho dulce y no renunciar a disfrutar de un alimento sano con múltiples propiedades nutricionales?
Cómo se hace el pan de higo
El pan de higo es un alimento tradicional con siglos de historia. Combina lo más dulce de los higos con toques extra de frutos secos y especias, a veces incluso miel, que hace que en boca sea todo un manjar.
Muy consumido en España y otros países mediterráneos como Grecia o Italia, es representativo de la gastronomía de las comarcas costeras y no es difícil de preparar. Su elaboración, si bien varía en función de dónde se ponga el ojo, mantiene intacta la esencia de la receta tradicional y es muy fácil disfrutar de un alimento que conserva todo el sabor de siempre y que se da a conocer a las nuevas generaciones.
Precisamente esa tradición es lo que ha hecho que comercios como Paiarrop, dedicados a la venta de pan de higo tradicional, se haya disparado, dado que es un dulce de enorme valor gastronómico y muy apreciado por gentes de todo el mundo.
¿Qué alimentos hay que reunir para preparar pan de higo? Básicamente, hace falta tener:
- Higos secos. La base principal del pan de higo son los higos secos, que hay que seleccionar cuidadosamente por dulzura y textura. Se pueden utilizar tanto higos negros como blancos, dependiendo de la preferencia personal y la disponibilidad regional.
- Frutos secos. Almendras, nueces o avellanas son los acompañantes comunes del pan de higo, añadiendo un toque crujiente y un sabor distintivo a la mezcla.
- Aditivos opcionales. Aunque la receta básica consiste en higos y frutos secos, algunas variantes pueden incluir ingredientes adicionales como miel, especias como canela o anís, o incluso licores para añadir matices diferentes.
- Hidratar los higos. Para comenzar, los higos secos se sumergen en agua caliente durante unos minutos para ablandarlos ligeramente y rehidratarlos. Es algo crucial para facilitar la mezcla de los ingredientes y lograr una textura más suave en el pan final.
- Triturar los higos y los frutos secos. Una vez que los higos están lo suficientemente blandos, se escurren y se colocan en un procesador de alimentos junto con los frutos secos seleccionados. Se trituran juntos hasta obtener una mezcla homogénea.
- Formar del pan de higo. Con la mezcla lista, se moldea en forma de un cilindro o una barra, tradicionalmente envuelto en papel encerado o hojas de parra. Esta forma característica no solo es estética, sino que también ayuda a conservar la frescura del pan de higo durante más tiempo.
- Dejar macerar y secar. Una vez formado, el pan de higo se deja reposar en un lugar fresco y seco durante varios días o incluso semanas. Durante este tiempo, los sabores se intensifican y la textura se vuelve más firme a medida que el producto madura.
- Cortarlo y presentarlo adecuadamente. Una vez que el pan de higo está macerado, se corta en rodajas finas para servir. Se puede disfrutar como un tentempié dulce o acompañado de queso, pan o incluso como parte de un plato de charcutería.

Variantes regionales del pan de higo
Aunque el proceso básico de hacer pan de higo sigue siendo el mismo, existen numerosas variantes regionales que modifican ligeramente la proporción de algunos ingredientes, dándole un sabor y hasta un color distintivo.
En algunas regiones, se pueden agregar especias como la canela o el anís para dar un toque aromático adicional, mientras que, en otras, se pueden incorporar licores locales para infusionar el pan de higo con sabores únicos. No obstante, los puristas que siguen a pies juntillas la receta tradicional no incorporan aditivos, sino que dan todo el protagonismo al higo y a los frutos secos.
Pan de higo: propiedades destacadas
El pan de higo ofrece una serie de propiedades nutricionales que lo convierten en un alimento saludable y nutritivo. ¿Por qué es tan apreciado desde el punto de vista nutricional? Principalmente, y tal y como explican en Paiarrop.es, por ser un dulce que ofrece:
- Un alto contenido en fibra. Los higos secos, como ingrediente principal del pan de higo, son una excelente fuente de fibra. La fibra no solo es esencial para una digestión saludable, sino que también ayuda a mantener niveles estables de azúcar en la sangre y promueve la saciedad, lo que puede contribuir a un peso saludable y a la prevención de enfermedades crónicas.
- Una alta tasa de antioxidantes. Tanto los higos como los frutos secos utilizados en la preparación del pan de higo son ricos en antioxidantes, compuestos que ayudan a combatir el daño celular causado por los radicales libres en el cuerpo. Consumir alimentos ricos en antioxidantes puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, inflamación y envejecimiento prematuro.
- Una inestimable fuente de vitaminas y minerales. Los higos son una excelente fuente de vitaminas y minerales, incluyendo calcio, hierro, magnesio, potasio y vitaminas del complejo B. Estos nutrientes son esenciales para una variedad de funciones corporales, incluyendo la salud ósea, la función muscular y nerviosa, y la producción de energía.
- Un reducido nivel de grasas saturadas. A diferencia de muchos otros postres, el pan de higo es naturalmente bajo en grasas saturadas y colesterol, lo que lo convierte en una opción más saludable para satisfacer el antojo de dulce sin comprometer la salud cardiovascular.
El pan de higo no solo es un dulce de gran sabor y enorme tradición, también es un alimento que ofrece una serie de beneficios para la salud gracias a su alto contenido de fibra, antioxidantes, vitaminas y minerales. Y lo mejor de todo es que puede ser disfrutado como un tentempié o ser incorporado a una amplia variedad de recetas, por lo que es un alimento con enormes posibilidades.

