Skip to content Skip to footer

¿Qué es el sake y con qué está hecho?

¿Buscas información sobre el sake? Estás en el lugar indicado, a lo largo de este artículo vamos a dar respuesta a las preguntas más comunes para que puedas darte cuenta de que el sake es una bebida que tenemos que tener en cuenta. La bebida japonesa cada vez es más importante en la sociedad occidental, de aquí que merezca la pena saber más sobre la misma.  

¿Qué es el sake? 

El sake es un alcohol estrechamente vinculado a la cultura japonesa, ya que ha sido parte integral de su historia durante siglos. Sin embargo, este licor está ganando cada vez más popularidad fuera de Japón, especialmente en España. Elaborado mediante fermentación, el sake se compone principalmente de arroz y agua, además de fermentos y levaduras. Su sabor suave y seductor, con matices florales y sin azúcar, puede ser engañoso y hacer olvidar su contenido alcohólico. Este licor cristalino de arroz ofrece innumerables posibilidades y plantea una serie de preguntas que intentaremos responder. 

Durante muchos años ha habido confusión sobre qué es realmente el sake: no, no es el licor destilado de sorgo que se sirve al final de las comidas en algunas cantinas chinas baratas. Para corregir este malentendido, los embajadores del sake en España, como sumilleres, distribuidores y comerciantes de vino, han popularizado la expresión «vino de arroz». Entonces, ¿de qué estamos hablando realmente? El sake es una bebida ancestral japonesa de color claro, obtenida tras una lenta fermentación. En Japón, se conoce como nihonshu, siendo «sake» el término genérico para cualquier bebida alcohólica. 

En muchos aspectos, el sake se asemeja al vino: tiene una graduación alcohólica moderada (entre 14 % y 17 %), ofrece una amplia gama de posibilidades de maridaje y posee una fuerte dimensión histórico-cultural. No obstante, aquí terminan las similitudes, ya que el sake japonés se diferencia del vino en términos de aromas, estructura, textura y también en precio: es difícil encontrar una buena botella de sake japonés en España por menos de 30 euros debido a los costos de importación. 

¿De qué está hecho el sake? 

Aunque solo se necesitan tres ingredientes –arroz, agua y kôji, un fermento–, el proceso es bastante complejo. En España, al igual que ocurre con las variedades de uva en el vino, existen muchas variedades de arroz para sake, que son más largos y carnosos que el arroz común. Los granos de arroz se pulen en mayor o menor medida, lo que significa que se les quita el pericarpio. Después de lavar el arroz, se remoja, se escurre, se cocina en grandes ollas a más de 100 grados y se enfría de inmediato. 

Parte del arroz cocido se inocula con kôji (esporas de hongos que convierten el almidón en azúcar) durante tres días en una sala especial llamada kôji-muro. El resto del arroz cocido se guarda para ser añadido más adelante en los tanques de fermentación. 

Se elabora un mosto inicial (shubo) con arroz sin semillas (kôji-mai), arroz cocido (kakemai), agua de manantial lo más pura posible (en Japón distinguen entre agua blanda y dura según su contenido en minerales) y levaduras. La maduración de este mosto toma alrededor de diez días, aunque puede ser más larga si no se añaden levaduras ni fermentos lácticos. Luego, se transfiere el mosto a tinas donde se añade gradualmente más agua, arroz y kôji, agitando para homogeneizar la fermentación, que dura entre tres y ocho semanas. 

Finalmente, se lleva a cabo el prensado, la filtración, la pasteurización (aunque a veces se omite) y, en algunos casos, se deja madurar en tinas durante unos meses antes del embotellado. 

¿A qué sabe el sake? 

Actualmente en España podemos disfrutar de una amplia variedad de sake para elegir. Analizando el catálogo de Salvioni&Alomar  podemos ver la gran variedad de sake importado que existe. Eso significa que hay muchos tipos de sabores.  

Es importante recalcar que no todas las variedades de sake suelen gustar a todo el mundo. Por ese motivo, en caso de que una variedad no te guste, entonces te recomiendo probar otras. Como en el vino, cada persona tiene sus gustos. Lo que está claro es que es una bebida de gran calidad. 

El sake japonés es una bebida versátil que puede presentarse de varias formas: seco o dulce, tranquilo o burbujeante, fresco o amaderado, joven o añejo. Independientemente de estas características, el sake es conocido por su perfil afrutado, evocando una canasta llena de frutas como plátano, melocotón, manzana, piña y fresa. Algunos sakes, sin embargo, pueden tener un toque picante con notas de pimienta o anís, especialmente los producidos mediante métodos tradicionales. Estos métodos también pueden dar lugar a sakes con aromas de sotobosque o setas. Los sakes muy añejos, por su parte, ofrecen complejas notas de maní y salsa de soja. 

En España, el interés por el sake ha crecido considerablemente. Restaurantes japoneses y tiendas especializadas en todo el país están introduciendo a los consumidores a esta bebida, permitiendo una exploración profunda de su diversidad de sabores y aromas. Esto ha fomentado una apreciación más amplia del sake entre los amantes de la gastronomía, quienes ahora pueden disfrutar de esta tradicional bebida japonesa en diversas presentaciones y descubrir las sutilezas que cada tipo de sake tiene para ofrecer. La creciente popularidad del sake en España refleja un mayor interés por la cultura japonesa y sus tradiciones culinarias. 

¿Con qué se acompaña el sake? 

El sake japonés es una bebida que no solo utilizan los grandes chefs, sino que también puedes probar en casa. Me gusta ofrecer sugerencias sencillas para maridajes caseros: 

  • Acidez: como una tarta de limón. 
  • Amargor: como una ensalada con vinagreta o vegetales verdes. 
  • Especias: platos locales o de otras culturas. 
  • Yodo: para un toque marino, ve a la bahía de Arcachón y compra una docena de ostras. 
  • Huevo: una tortilla es perfecta. 
  • Umami: combina bien con carne, champiñones (que están casi de temporada) o queso. 
  • Seco/Ahumado: ideal con salmón ahumado o jamón. 

La cocina japonesa, especialmente el sushi y el sashimi, es perfecta para apreciar los aromas del sake. También los mariscos, en especial las ostras, se combinan muy bien. Pero muchos tipos de sake maridan estupendamente con pescado cocido o ahumado, así como con platos de verduras o setas. 

Dependiendo del estilo de sake y de la temperatura a la que se sirva, también puedes imaginar combinaciones con carnes blancas, asadas o en salsa, embutidos, quesos de vena azul o prensados, e incluso postres. En general, el sake ofrece más posibilidades de maridaje que el vino. Cuando el vino no logra combinar bien, el sake sobresale. Un excelente ejemplo de esto es el huevo, con el que el sake forma una pareja ideal.